sábado, 20 de noviembre de 2010

POEMA DE SALVACIÓN

Lorena nos invitó a la prèmiere de la película que cuenta la historia de Pablo. De Pablo Olivares, el cantante cristiano y roquero. Pero esta vez no se trataba de cualquier película. Tampoco de la historia de cualquier persona. Es la vida de NUESTRO Pablo, aquel joven soñador que un día llegó a nuestras vidas con su guitarra bajo el brazo y un montón de simpatía y belleza para cambiarlo todo. 
     Conocer a Pablo fue quererlo. Y es que no puede ser de otra forma. Porque es un ser lleno de luz y de alegría que te cautiva. Sus ojos puros son como el fuego que traspasa tu alma. Le conoces porque él se muestra tal como es, sin dobleces, sin artificios... como un amigo añorado. 
     Lorena –su esposa y manager– es como un ángel que te llena de ternura y de cariño. Una MUJER con mayúscula, de las que hay pocas en el mundo y a quien admiramos profundamente. 
     Por éso cuando se contactó con nuestra familia para hacernos la invitación de asistir a esta prèmiere, se lo agradecimos con el corazón. 
     A continuación diré –con palabras y frases– lo que significó ver la historia de la vida de Pablo Olivares a través de la pantalla grande. Es una historia que conozco «desde adentro» y la emoción de tener algo que ver con el personaje principal de la película... es increíble (es... ¡de no creer!):
  
PABLO-SALVACIÓN

Pablo-Niño,
Pablo-Ternura,
Pablo-Solito
jugando al dolor.
Pablo repitiendo
palabras hirientes,
calando profundo
en su corazón.

Pablo-Adolescente,
Pablo-Dark...
¿qué viste en las sombras
que quieres cruzar?
Pablo-Rock,
Pablo-Sin Dios...
rechazas consejos
que papi te dio.

Pablo-Rabia,
Pablo-Desazón...
No escuchas plegarias
que mamá rogó.

Ángel-Lorena,
Ángel-Bondad...
¿qué luz interior
le viste al cantar?
(Fue lluvia de estrellas,
de lunas y soles
metida en la letra
de aquella canción...)
Lorena-Lucero
que llegaste un día
y Pablo ya nunca
solo se sintió.

Callejón oscuro...
maleantes furtivos,
toda aquella escoria 
se confabuló
para hacer la guerra
entre lo maligno,
entre lo benigno...
peleando por ti.

Y ganó lo bueno,
lo justo, lo eterno.
Y dijiste «creo»
valiente Cantor.
Eres Pablo-Hermoso,
Pablo-Renacido,
Pablo-Rescatado,
Pablo hecho canción.

Eres Pablo-Nuevo,
Salvado por Cristo
que pone su vida
al servicio de Dios.
Músico Exquisito, 
Poeta Argentino,
Discípulo Vivo,
Pablo-Salvación.

(Por: Chari González Catalán)

miércoles, 31 de marzo de 2010

CON GANAS DE INSPIRAR...


El profesor boliviano de matemáticas Jaime Escalante, que inspiró la película "Stand and Deliver" ("Con ganas de triunfar"), falleció el martes a los 79 años en su casa cerca de Sacramento, California.
Escalante sufría desde hace varios años de cáncer de vejiga, dijo Keith Miller, amigo de la familia del maestro.
El inmigrante boliviano tiene el mérito de haber logrado una transformación positiva en la Escuela Secundaria Garfield, donde impulsó a estudiantes a la excelencia en Matemáticas Avanzadas y Ciencia.
La escuela, ubicada en el conflictivo barrio del este de Los Angeles, llegó a colocarse en el quinto lugar nacional en el número de estudiantes de Cálculo en un nivel avanzado (semejante al de las universidades).
El actor Edward James Olmos (en la fotografía junto al profesor), interpretó a Escalante en la película realizada en 1988 y cuyo guión se basó en la vida del maestro.
"Jaime puso en evidencia uno de los mitos más peligrosos de nuestro tiempo: que no puede esperarse una actuación a los más altos niveles de los estudiantes en las zonas centrales de las ciudades", expresó Olmos. "Gracias a Jaime, esa noción destructiva ha sido destruida para siempre".
Escalante era maestro en La Paz antes de que emigrara a Estados Unidos. Estudió inglés durante las noches por varios años hasta conseguir su acreditación como maestro, lo que le permitió su regreso a las aulas en California.
En un principio, el maestro se sentía desalentado por lo que percibía como la "cultura de bajas expectativas, pandillerismo y apatía administrativa" del plantel de Garfield, expresó Miller.
De manera gradual, Jaime Escalante elevó el currículo de Matemáticas de la escuela y logró que estudiantes –otrora considerados incapaces de aprender– dominaran la prueba de colocación en Cálculo Avanzado.
Escalante aprovechó su gran personalidad para impulsar hacia el triunfo a sus estudiantes mexicano-estadounidenses de la clase trabadora, dijo Elsa Bolado, de 45 años y quien fue su alumna.
Bolado, profesora de una escuela primaria y capacitadora, recuerda el carisma de Escalante y la forma como él la ayudó a edificar la confianza en sí misma con largas horas de solución de problemas.
Bolado afirmó que eligió su carrera inspirada en la propuesta de enseñanza poco ortodoxa del maestro boliviano.
Una gran pérdida y un hombre que impactó –PARA SIEMPRE– a toda una generación.

sábado, 13 de febrero de 2010

MI PARAGUAS

«Mi paraguas no te olvida, 
por éso se quedó para siempre húmedo 
de lluvias del invierno tuyo, 
cobijando eternamente el sentimiento 
que jamás me abandona...

...por éso, cada vez que lo abro se mueve –inquieto–
buscando tu silueta pintada de mojado: 


la de aquella tarde lejana, 
de aquella tarde tuya–mía
y de nuestro paraguas.»



(Chari, 13 de febrero, 2010)

jueves, 11 de febrero de 2010

SONETO XXV

«Antes de amarte, amor, nada era mío:
vacilé por las calles y las cosas,
nada contaba ni tenía nombre...
el mundo era del aire que esperaba.
Yo conocí salones cenicientos,
túneles habitados por la luna,
hangares crueles que se despedían,
preguntas que insistían en la arena.
Todo estaba vacío, muerto y mudo,
caído, abandonado y decaído.
Todo era inalienablemente ajeno,
todo era de los otros y de nadie
hasta que tu belleza y tu pobreza
¡llenaron el otoño de regalos!»

(Soneto del poeta chileno Pablo Neruda)

lunes, 8 de febrero de 2010

RIMA XVI

«Si al mecer las azules campanillas de tu balcón,
crees que suspirando pasa el viento murmurador,
sabe que, oculto entre las verdes hojas,
suspiro yo.
Si al resonar confuso a tus espaldas vago rumor,
crees que por tu nombre te ha llamado lejana voz,
sabe que, entre las sombras que te cercan,
te llamo yo.
Si te turba medroso en la alta noche tu corazón
al sentir en tus labios un aliento abrasador,
sabe que, aunque invisible,
al lado tuyo... respiro yo.

(Gustavo Adolfo Becquer, escritor y poeta español)

domingo, 17 de enero de 2010

DESDE EL VENTANAL...

Desde el ventanal de mi oficina veo caer la lluvia torrencial característica de Miami. Cae semi horizontal debido al viento. Este invierno hemos tenido temperaturas muy bajas. Como imaginas, ¡en Miami existe  una sola estación! Se llama verano. Pero el clima de estos días me ha hecho recordar a los días del otoño chileno. Grises y brumosos. Melancólicos. Días que casi nos hacen llorar... porque sí, sin motivo alguno.
     Pienso que es bueno “lavarse” por dentro. Es bueno quedar livianos del polvo de las preocupaciones, de la suciedad que acarrean los problemas de la vida para continuar con más ánimo y creer que habrá días soleados, que sólo hay que esperar un poco más... y veremos al fin los rayos del sol alumbrarnos por completo.
     Por éso, mientras mis ojos se hacen lluvia mirando desde el ventanal, estoy segura que mañana será distinto... tal vez, dentro de unas horas –como suele suceder a menudo en Miami–, el cielo nos regale su azul luminoso una vez más.

domingo, 3 de enero de 2010

ISABEL ALLENDE, ESCRITORA FAMOSA... ¡Y AMABLE!

Fue la primera tarjeta navideña que me llegó por correo en el recién pasado año. Remitía: Isabel Allende. ¡¡¡Sí!!! La misma. La famosa escritora... ISABEL ALLENDE. No crean que no me sorprendo... siempre me ocurre. Es que con ella tenemos una amistad-de-año-en-año. Sí, porque intercambiamos tarjetas de Navidad. Lo increíble no es que yo le envíe una a ella. LO VERDADERAMENTE INCREÍBLE... ¡ES QUE ELLA ME ENVÍE UNA A MÍ!
       La conocí hace años, cuando el mundo hispano de los Estados Unidos, recién comenzaba a pronunciar su nombre. Con mi familia fuimos a verla para la presentación de su libro La Casa de los Espíritus, en Coral Gables, Miami. Fue increíble. No sólo porque la vimos hacer su presentación, sino porque antes de ello tuvimos la suerte de entrar a la salita especial donde ella y su esposo William C. Gordon esperaban el momento en que la escritora debía hacer su presentación. Increíble, además, porque es una mujer dulce y gentil... porque no se las da de gran diva... porque te habla como si te conociera desde siempre. Nos contó que era muy sugestivo que las dos –ella y yo– fuésemos chilenas, que viviéramos en los Estados Unidos, que tuviéramos nietos (ella) e hijas (yo) que llevaban los mismos nombres y que, casi nacieron los mismos años... Sus nietos se llaman Andrea y Alejandro y, mis hijas, Andrea y Alejandra. ¡Felices coincidencias!
       Desde entonces, intercambiamos tarjetas. Incluso, me regaló un escarabajo de ámbar que trajo de Egipto y que engarzó en oro mi querida e inolvidable amiga Isabel Jeldres, de Melipilla, Chile y que murió hace un par de años. En otra ocasión, me envió su libro La Hija de la Fortuna con la siguiente dedicatoria: “Para Chari... con un largo abrazo.”
       Isabel Allende no sólo es una escritora famosa... también es una mujer amable y sencilla. ¡Gracias, nuevamente, por su saludo navideño... ISABEL ALLENDE!


(Chari, 11 de diciembre, 2009)

miércoles, 23 de diciembre de 2009

CONTEMPLA BIEN ESTE DÍA


Contempla este día.
Porque es vida, la vida misma de la vida.

En su breve curso están
todas las diversidades y realidades de tu existencia:
la bendición del crecimiento,
la gloria de la acción,
el esplendor de la belleza.

Porque el ayer es un sueño,
y el mañana, sólo una visión,
pero el hoy, bien vivido,
hace de cada ayer un sueño de felicidad
y de cada mañana, una visión de esperanza.

Contempla, pues, bien este día...
es la bienvenida del alba.

(Del Sánscrito)

domingo, 6 de diciembre de 2009

PARA TI, HÉCTOR...*


Cuando un amigo se va,
queda un espacio vacío
que no lo puede llenar
la llegada de otro amigo.

Cuando un amigo se va,
queda un tizón encendido
que no se puede apagar
ni con las aguas de un río.

Cuando un amigo se va,
¡una estrella se ha perdido!
(...la que ilumina el lugar
donde hay un niño dormido.)

Cuando un amigo se va,
se detienen los caminos
y se empieza a revelar
el duende manso del vino.

Cuando un amigo se va,
galopando su destino
empieza el alma a vibrar
¡porque se llena de frío!

Cuando un amigo se va,
queda un terreno baldío
que quiere el tiempo llenar
con las piedras del hastío.

Cuando un amigo se va,
se queda un árbol caído
que ya no vuelve a brotar
porque el viento lo ha vencido.

Cuando un amigo se va,
queda un espacio vacío
que no lo puede llenar
la llegada de otro amigo.

(Letra y Música de: Alberto Cortéz, cantautor argentino)

[*] Mi humilde homenaje a un querido amigo que se nos fue demasiado pronto, hace sólo unos días. “Nos faltará tu risa, Héctor... tu gentileza, tu caballerosidad... echaremos de menos tu toque tan especial de hombre bueno... ¡Nadie como tú cuando se trataba de hacer sentir como gente importante... a quienes nunca lo hemos sido. Te prometo que velaré el sueño de Pablito, Natalia y Betty con mis plegarias... desde donde me encuentre... la distancia física no es lo que importa cuando podemos tocarnos con el corazón. Nunca te olvidaré... Un beso... que te daré algún día... pronto.”

(Chari, 6 de diciembre, 2009)

viernes, 27 de noviembre de 2009

MI MAYOR TESORO


El aroma de la cena del Día de Acción de Gracias se extendía hasta el primer piso del edificio de departamentos donde vive Andrea, mi hija menor y su esposo Sebastián. Olía a hierbas finas, a canela, a torta de queso y calabaza. Sabía que la cena sería deliciosa porque cocinarían mis hijas –Alejandra y Andrea– que dominan el arte culinario como el más experto de los chefs.


Lo que me encanta de ellas –hablo de las dos porque son iguales en esto– es que piensan en cada detalle. Nada queda al azar y la comida que te ofrecen no sólo es exquisita sino que, además, combinan colores, sabores, aromas y el producto final termina siendo un verdadero festín. Se esmeran durante horas para lograr que todos sus invitados queden saciados y les aseguren que nunca antes comieron manjares así. La cuestión es que es cierto.


La mesa vestida para la ocasión lucía bella, con servilletas con anillos llenos de lentejuelas, copas de color dorado haciendo juego con los frasquitos de votivos encendidos.


Cada vez que Andrea me mira, su sonrisa me ilumina. Es como si un ángel bajara del cielo y un murmullo de alas me rodeara. Es cierto que es mi hija... también es cierto que la amo mucho, pero la verdad es que Andrea no sólo es así conmigo, sino con toda persona que se relaciona con ella.


¿Y qué diré de Alejandra? Bueno, ella es mi primogénita y la mujer que más admiro en el mundo. Desde pequeña me asombró su sabiduría y muchas veces me sentí... ¡como su hija! Es amable y delicada... es amorosa y gentil, pero te dice las verdades más crudas con el tacto y la firmeza de la Asistente Social que lleva en su corazón. La amo infinitamente.


Este año agradecí a Dios por mis hijas. Por el amor que me demuestran y porque siempre serán mis pequeñas. Cuando la vida se nos acorta, miro hacia atrás y me llenan los recuerdos de los días de libros y cuadernos, de loncheras y yogourts, de uniformes y bolsones... y de la determinación de que amaran la lectura tanto como yo, que fueran bilingues y se convirtieran en mujeres auténticas, con voz propia. No representó para mí ningún esfuerzo... ¡ellas son MUCHO MÁS de lo que una madre puede soñar de sus hijas!


Anoche, antes de irme a la cama, Andrea me abrazó y me dijo al oído: “Mami... gracias por venir nuevamente.”


Ya acostada, se me acercó Alejandra y me besó con cariño: “Que duermas bien, mami... hasta mañana.”


El sueño me iba cerrando los ojos mientras repetía: “Mis hijas... son mi mayor tesoro.”

jueves, 19 de noviembre de 2009

SOLTANDO LOS LAZOS QUE DUELEN


Querida Margarita,


¡Qué alegría me trajo tu e-mail! Siempre me alegran. Eres una niña hermosa que comienza a convertirse en mujer grande... y en mujer inteligente. Me gusta cómo piensas. Cuando analizas y verbalizas tus ideas... es hermoso escucharte y comprobar en lo que te has convertido.


Frente a mí tengo las fotos de tu graduación. ¡Te ves muy bella! Te queda precioso ese color azul de tu vestido. Parecías una princesa de cuentos acompañada de tu Peter... ¡Lucían perfectos!


Mañana comienza... el resto de tu vida. Creo que será una de las etapas más lindas junto con la que dejas hoy. Te sucederá que habrá momentos en que no sepas qué hacer con tu futuro. Es lógico que experimentes esas sensaciones. Hasta hoy, TODO giraba en torno tuyo... no tenías que preocuparte por nada... tu uniforme limpio y colgado te esperaba en el closet de tu cuarto. María –tu amada abuela– te tenía el almuerzo casi en la mesa cuando llegabas del colegio cada día. Eso, cuando Alejandro (tu papito) no te lo llevaba a tu salón los días de asignaturas por la tarde. Fabiola –tu mamá– siempre dispuesta y emotiva cuando se trata de analizar tu futuro. Francisca –tu hermanita “chica”– prodigándote sonrisas y cariño.


Desde mañana comenzarás a pensar en ti. Tendrás que comenzar a soltar los lazos que duelen para crecer, para volar, para soñar, para emprender, para nacer, para aprender, para SER. Deberás hacerlo porque la vida te lo exige. Tus padres no siempre estarán contigo. Es triste admitirlo, pero es así. Deberás aprender a valerte por ti misma... ¡hazlo, Margarita! ¡Comienza a volar! ¡Tienes como hacerlo!


Te deseo lo mejor para mañana, tu último día de estudiante secundario. Abraza a tus amigas y, si es posible, sigue teniéndolas cerca... son necesarias como el aire que respiras... créeme. Pero avanza, no te detengas... ¡te lo debes! Piensa en ti... en tu futuro... en lo que deseas que la vida te ofrezca desde hoy en adelante... ¡y no mires hacia atrás! No te niegues TODO lo que vales.


Mañana estaré contigo desde tu corazón. Sé feliz, querida mía.


Te quiere,


Tu tía.


(Chari, 19 de noviembre, 2009)